29 de octubre de 2013
A cappella
24 de marzo de 2013
De noche
24 de enero de 2013
Cumplir
14 de enero de 2013
Silence is golden
20 de marzo de 2012
Good Vibrations
28 de febrero de 2012
13 de febrero de 2012
El gato y el viento
9 de febrero de 2012
The Beach Oldmen
24 de enero de 2012
Hijos pródigos
12 de octubre de 2011
Fiesta Nacional
....Cuando la fiesta nacional Yo me quedo en la cama igual, Que la música militar Nunca me supo levantar. En el mundo pues no hay mayor pecado Que el de no seguir al abanderado....
13 de agosto de 2011
28 de julio de 2011
Go west
5 de julio de 2011
El alto, el bajo y el calvo
10 de abril de 2011
Madrileños
Cantar en español me da vergüenza, es como cantar desnudo. Uno me lo sugirió una vez pero, repito, me da vergüenza. Mucha.
Tenía yo guardado por la entrañas del pc algo en lengua materna, la primera cosa que grabé, por cierto, y que pocas orejas han oído. Es una delicia de canción –la original, claro- de Hilario Camacho, madrileño de Chamberí al que tuve el placer infinito de ver y oír en un concierto casi unplugged en un teatro pequeño del suroeste, tan en familia que la batería se escuchaba sin necesidad de amplificación. Me dio mucha pena en su día su muerte inesperada pero más me dio cuando hace unos días leí por ahí que se trató de un suicidio. Hasta en eso fue romántico.
Hoy desnudo mi lenguaje en su memoria con una de sus primeras composiciones, y yo no sería yo si no pidiera perdón por ‘descantarla’ un par de tonos por debajo de lo que mi voz tolera con cierta dignidad.
26 de marzo de 2011
Proud Runagay
Es primavera, o sea, vaya asco, las alergias, las astenias, los lumbagos, las tristezas…las huelgas de musas. Aparte de Diógenes, que me cura casi todo, tengo algún otro remedio para esta estación tan así: el ‘rocanrol’.
“Sabéis, de vez en cuando creo que os debe gustar escuchar algo… guay y suave, pero resulta que nunca he hecho nada guay y suave, sino que siempre lo he hecho guay y…fuerte. Por eso, voy a hacer el principio de esta canción suave y después, voy a hacer el final…fuerte. Así es como (des)hago Proud Mary”.
(Con perdón de doña Tina Turner y don John Fogerty, y por supuesto de vosotros que me padecéis)
A partir de 1:25 la Tina Turner me hace el playback y es para partirse la caja.
4 de marzo de 2011
Los ojos más negros
Tenías los ojos negros, los más negros. Ellos me abducían, me absorbían y en ellos me sumergía, me hundía porque ellos eran el océano y el espacio, porque ellos eran el universo. Y tú, su dueño, mi dueño, nunca supiste del poder de tus ojos, o acaso sí, pero nunca quisiste que me mirara en ellos y mira que los tuve cerca, tan cerca que apenas podía soportar el vértigo de sus imanes. Cómo hubiera querido poder abandonarme a su poder, a tu poder, ignorar que tú no eras como yo, que había un muro imposible de traspasar, quizás por que éramos tan jóvenes, que era tan joven que no hubiera podido soportar el perderte. Y claro que te perdí, y además sin haberme podido zambullir en el negro de tus ojos.
(A Alberto)
...I got a place where all my dreams are dead
25 de febrero de 2011
The Coal Seller
Mi amigo Theo -un gran amigo, si no no me perdonaría lo cansino que soy con mi engendromúsica- sugirió en un post anterior que me hiciera un Carbonero para el blog y yo, que me lío en cuanto me tocan dos palmas, me puse y me salió, más que carbón, un cisco tremendo, un mini divertimento(*) a lo synthesizer capaz de sonrojar a cualquier amante de la música electrónica. Con todo el morro que la blogosfera me ha dado ahí os dejo The Coal Seller. He sido piadoso y es muy cortito.
(*)El divertimento es una forma musical que fue muy popular durante el XVIII, compuesta para un reducido número de instrumentos y solían mostrar un estilo desenfadado y alegre.
9 de febrero de 2011
El cor(re)(do)r
Estaba sentado en el árido corredor junto a los otros a quienes la jueza despachaba de uno en uno, esperando a que, de una vez por todas, acabara el suplicio al que iba a ser sometido. Se había preparado bien para aquel tribunal pero fue presa de los nervios, no pudiendo evitar aquel delator temblor en la mano que introdujo en el saquito a instancias de aquella seca mujer con aspecto de institutriz solterona. Su mirada impertérrita esperaba una respuesta rápida y segura y él se la proporcionó. De pie frente a ella, empezó a mover un brazo arriba, abajo y a los lados acompasadamente a la vez que pronunciaba una serie de monosílabos sin sentido que descifraba de un documento codificado, y cuando acabó, aquel rostro severo dejó asomar cierta sorpresa en forma de leve arqueamiento de cejas. Los latidos los percibía hasta en las sienes cuando tuvo que cambiar los agitados movimientos de brazos por delicados toques de dedos sobre el objeto de madera agujereado que llevaba preparado al efecto.
- No te he visto nunca por clase.
- Es que trabajo.
- ¿Quién te ha ayudado?
- Un compañero me dejó una grabación de las canciones del examen.
A todos los demás les bastó con solfear y tocar con la flauta solo una canción pero a él le obligó a una segunda, pero para ese momento ya había perdido el miedo y si el Morito Pititón le salió medio bien, con El Carbonero cortó orejas y rabo.
(Una vez quise ser maestro y el precio más alto que tuve que pagar por ello fue el examen de Música)
6 de febrero de 2011
Country roads
Como aquel vaquero, siempre le canté a los caminos del campo para que me llevaran a casa. Parece que a él –al vaquero- le fue bien con su cántico que hoy todos conocen y canturrean pero lo que es a mí más bien que los caminos me encerraron en casa. Hoy cantaría algo así como
Country roads, what´s my home
What´s the place I belong...
Y para ilustrar, nada como un buen video de música ‘friqui’, el vaquero y un japonés con sus guitarras y muy al fondo, como castigados, se oyen –no se ven casi- un bajo y un banjo.
No tiene precio oir 'memories' en japanglish (0.50)
24 de diciembre de 2010
Anti-system Christmas (y III)
Había una vez en Belén un solitario establo
donde una madre acunaba a su niño.
Haríais bien en recordar lo que él diría más tarde
cuando os estéis atiborrando en vuestras fiestas navideñas
Sólo os reiréis cuando os mande a la porra
sin entender
lo que no necesita explicación,
que lo espirituoso de la Navidad no es lo que bebéis.
¿Cómo podéis reír cuando vuestra madre pasa hambre?
¿Cómo podéis sonreír cuando las razones para sonreír
son injustas?
Y si os fastidio vuestros desconsiderados placeres
recordad, si os parece, que esto
no es más que una canción de Navidad.
(Aunque os lo parezca, el culpable de esta traducción no es Google)
(y, aunque os lo parezca, el culpable del vídeo no es Jethro Tull)
