15 de mayo de 2019

Junio, 1976

Solíamos estudiar en su casa, en su habitación, frente a frente. Nunca hablaba de chicas, y eso es raro a los 17. Me hizo albergar esperanzas, aunque solo fuera para compartir confidencias.
Esa mañana de sábado hicimos un descanso para fumar. Por primera vez, sacó el asunto...



YO:  A ver, Alberto, es que a mí me gustan los chicos.

ÉL:  .....

YO: Tío, es de coña... joder, qué cara se te ha puesto.

ÉL:  Puff...jejé...

Un par de semanas después acabó el curso y no volvimos a vernos. Hoy encontré una foto suya en Facebook, 50 años después. Verdaderamente, tengo que reconocer que me habría encantado haber envejecido juntos.

13 de mayo de 2019

Octubre, 1971


Yo tenía 12 años y él unos 20. Mi cuerpo era el de un niño y el de él, el de un hombre. El de un hombre hermoso.
No entendía por qué ver su cuerpo desnudo en aquel vestuario me provocaba emociones que me hacían enrojecer y paralizarme. Miraba su sexo fijamente hasta hacerle sentir incómodo, pero no podía dejar de hacerlo.
De pronto, se cubrió con una toalla y me miró con desprecio. Había descubierto mi incipiente erección.
Y así, empecé a comprender que, en mi vida, el sexo tendría poco que ver con el amor.