viernes, octubre 30

El triunfo de Baco



Ayer me reconcilié con el viejo. Hacía casi diez años que no nos veíamos y ayer tuve la oportunidad. Allí estaban todos, orgullosos, esperándome para emocionarme como sólo ellos saben hacerlo y bien que lo consiguieron.
Iba solo, la primera que nos vemos a solas ellos y yo, Diego, Joaquín, Doménikos y Francisco. No me importa que se me pongan los pelos de gallina en público pero las lágrimas, bueno las lágrimas tengo que hacer esfuerzos para contenerlas. Al final, lo consigo, como siempre. Cuando salgo del templo del arte siempre me asombro de cómo esa panda de artistas muertos puede emocionar tanto a tantos, que quedamos embobados ante tanta belleza.
Una de las obras en las que necesito babero es Los Borrachos que es la responsable de este post que, aunque empieza solemne, terminará indudablemente irreverente. Estaba yo cariacontecido frente a Baco y su iniciado cuando me percato de que la escena bien podría tener una interpretación distinta de la oficial y es por lo que lo traigo al blog y dejar que vuele vuestra imaginación, o vuestra perversión, y la comentéis si queréis, claro.




martes, octubre 27

Gestalt

"Tengo que entrar todos los días. Es inevitable. Bueno, casi todos, que no siempre está el campo despejado. Inconvenientes del armario, ya se sabe. A veces no puedo resistir y me arriesgo a ser descubierto, pero entro.
Allí están todos. Sé que están aunque no los vea, sé lo que dicen aunque no los oiga, se lo que quieren..., lo que queremos, y nos lo damos mutuamente. Sólo hay hombres que entienden, que necesitan, que piden y que dan.
Allí, en al más absoluto anonimato, somos lo que queremos, contamos y escuchamos penas y alegrías, amores y desamores, confidencias y noticias, éxitos y frustraciones.
Allí se detiene el tiempo y el espacio, o más bien, dejan de existir, porque cuando entro dejo de ser material. Podría resultar algo agradable pero siempre termina dejando un vacío inmenso cuando salgo de allí. Es como una adicción."

El terapeuta ha disimulado mal mientras leía el texto que me había pedido que le llevara. Yo diría que lo ha leído varias veces.

- Perdone, pero estoy dudando si se está refiriendo a un cuarto oscuro o a una secta de homosexuales.
- No exactamente, pero algo hay. Escribo un blog.



domingo, octubre 25

Recuerdo de gatos

Cats fue la obra más exitosa de Andrew L. Webber a pesar de ser la de más pobre argumento, constando de una sucesión de números musicales encadenados por una trama insulsa. No obstante, tuvo una dirección musical y artística inmejorable y una aria, Memory, que fue éxito mundial destacando sobre el resto de las piezas de la obra, fallo a mi parecer que comete este autor en varias de sus óperas.
Así que, ladies and gentlemen, la voz de Elaine Page cantando Memory...




jueves, octubre 22

Sadomaso.

Estoy recostado en el sillón negro. Él me ha dicho que me tire en él y yo he obedecido. Estoy muy tenso y lo ha notado.

- Relájate. Sólo te dolerá lo que puedas soportar y pararé hasta que te repongas. Luego, continuaré hasta terminar.

Pero no puedo relajarme. Sé que estoy allí porque quiero, porque lo necesito, y sé que él sabe controlar la situación pero siempre siento el mismo miedo. No es la primera vez ni será la última.
Me ilumina con un foco potente que me ciega. Apenas puedo verle la cara pero en cambio puedo ver todos los movimientos de sus manos, que manejan con destreza todos los artilugios que utilizará conmigo. El sonido repetido de roces y golpecitos metálicos me acelera el corazón porque la sesión está a punto de empezar.

- Abre la boca... Más.

Me ha encajado la mordaza y ya no podré cerra la boca hasta que él quiera. Ahora puede meterme cualquier cosa sin que pueda remediarlo. He acudido allí para eso.
Ha empuñado el instrumento y se dirige decididamente hacia mi boca indefensa.

Al final, le dado las gracias porque ha hecho todo lo que esperaba de él. Pienso volver. Antes de salir, me ha dicho cuánto valían sus servicios.

- Son 60 euros la limpieza dental.




lunes, octubre 19

Jorgemiguel y los hombres casados

Érase una vez un hombre, Jorgemiguel, que nunca amó a las mujeres sino a otros hombres. En la escuela le llamaron mariquita, en el instituto maricón, en el trabajo ya no le llamaron nada pero le miraron raro y sus amigos, aunque amigos, evitaron siempre quedarse a solas con él.
Aunque todo el mundo supo siempre de qué pie cojeaba, no ofreció su espalda desnuda hasta bien entrada la veintena por creer que no estaba seguro de su condición, pero desde aquella vez en que todas sus dudas se desvanecieron siempre buscó y buscó su príncipe azul. En discotecas, en bares, en cines, en saunas,... ni un sólo ambiente quedó por escrutar, pero siempre sin éxito.

Cansado de tanto petardeo y con los cuarenta más que cumplidos un día creyó encontrar un filón sin explotar. Eran legión en el chat aquellos hombres casados que buscaban sexo discreto y fue allí que decidió echar el anzuelo.
Antonio tenía dos niños, que él prometió querer como propios, y era tímido pero muy cariñoso. Al año de tener relaciones salió del armario y dejó a su mujer, pero fue para irse con otro hombre dejando a Jorgemiguel totalmente desolado.
Paco no tenía hijos y era un fenómeno en la cama. A él le prometió compartir su herencia cuando fueran pareja pero aquello le pareció ir muy rápido y desapareció.
Andrés dio la espantada al cabo de dos años, cuando ya lo creía enganchado, porque fue descubierto por su mujer y eligió el camino fácil para salir del apuro.

Entró en los cincuenta completamente destruido por dentro, con la agenda llena de amores frustrados y con el deseo enfangado por orgasmos fugaces en lugares sórdidos. Y siempre volviendo a casa con el alma rota y aquella melodía metida en la cabeza...

Dont let the sun go down on me
Although I search myself, its always someone else I see
Id just allow a fragment of your life to wander free
But losing everything is like the sun going down on me


viernes, octubre 16

Versos tardíos

Llevo un cuarto de hora mirando la ventana de Nueva entrada del blogger.
Es tan tarde y estoy tan cansado... Y lo peor es sentir esta derrota sin haber peleado por nada.
Es tan tarde y estoy tan cansado... y lo peor: de nada en particular, quizá de todo en general.
Hoy mis blogamigos han estado brillantes pero tampoco he podido disfrutarlos pues es tan tarde y estoy tan cansado...
Por más que quiero dedicarte este día en mi bitácora me resulta del todo imposible. Y es que es tan tarde y estoy tan cansado...
Y lo peor es este amargo sabor de lágrimas que no se derraman. Hasta para soportar esto es tan tarde y estoy tan cansado...
Hoy mis dedos no brillan sobre el teclado y lo peor es sentir que te he perdido de antemano. Sin haber peleado.
Y es que, amor, me has llegado tan tarde y estoy tan cansado.


martes, octubre 13

Cerveza

Me lo había pensado muchas veces dado el perfil tan atípico del personaje. Sus párrafos del messenger eran todo un poema, y no me refiero a versos, con faltas de ortografía, dicción deficiente, escasez de vocabulario,... Vamos, casi un analfabeto.
La cosa no mejoró cuando encendió la cámara. Allí apareció, de pronto, con una bata cruzada con solapa de esmoquin con algunas pelotitas de esas odiosas debidas al roce, peinado con raya al lado estilo 'primera comunión' y esbozando una sonrisa forzada. Para ese momento ya me había arrepentido varias veces de haberlo agregado pero al llegar el momento de "ponte de pie y ábrete la bata", cambié de opinión pues aquellos calzoncillos blancos del Carrecuatro podrían contener prometedores momentos de cama.
Yo pedí café solo, como siempre, pues tengo el pálpito absurdo e infundado de que me trae suerte y él una cerveza, dejando así bajo cero cualquier grado de glamour por su parte. Subí a su piso con la única esperanza ya de "bueno, ya que estamos aquí no nos vamos a ir con las manos vacías", y el inmueble no defraudó las expectativas que tenía, visto lo visto.
Pasé a la acción rápidamente para olvidar el entorno, la conversación, el estilismo y la decoración y fue entonces que él, cuerpo a cuerpo, sacó no sé de dónde un arte de amar en estado puro como jamás había conocido. Manejó su cuerpo, y el mío, con la destreza y habilidad que le faltaba en todo lo demás llegando a desear que aquello no terminara nunca.
Pero claro, la tarde acabó. Fue todo tan dulce y tan intenso que me fui de allí con la intención de volver. Y cuanto antes. Pero en la siguiente sesión de chat me dijo que yo no le había llenado del todo en la cama y que además, era un poco cursi.
Y así, me quedé desolado, entre otras cosas porque tenía razón.


lunes, octubre 5

Whatsisname, el giocondo

La sala está llena de uniformes blancos, de voces deseosas de expulsar precipitadamente información y de oídos abiertos de par en par. Yo, aunque también de blanco, estoy como invitado, pero tú esperas tu turno para contar lo interesante a quienes te relevan. Enseguida he reparado en ti. Y tú en mí.
No nos habíamos visto antes a pesar de trabajar tan próximos y por eso he pensado que la curiosidad ha hecho que nos hayamos cruzado varias miradas giocondas. Pero cuando el tiempo se ha enlentecido, las voces se han emborronado perdiendo significado y nuestras miradas se han mantenido pegajosas venciendo las interrupciones de los compañeros moviéndose inquietos entre nosotros, he llegado a sospechar que no es cuestión de curiosidad.
Mientras estimo que tu edad es poco más que la mitad que la mía presencio tus gestos y tu voz dirigidos a otros, pero tus ojos continúan siendo míos. Y los míos tuyos.
Alguien te ha preguntado por tu mujer y has aprovechado para romper esta continuidad. Alguien me ha preguntado qué hacía allí y le he dicho que mañana empezaba a trabajar con ellos. Con él.
Una última mirada de despedida. Esta vez corta. Es que nos esperan en casa.

domingo, octubre 4

Entrada 100: el tópico.

Siete meses, tres títulos, dos cabeceras, dos seudónimos. Cien entradas. Diferentes rumbos con diferentes velocidades de crucero. Temas que se agotan y temas que manan nuevos. Dos intentos de ejecutar la secuencia Eliminar blog- Aceptar. He aquí la estadística de este engendroblog esquizogay.
No pienso en si habrá más meses, títulos, seudónimos o entradas. Ni si habrá más intentos de secuencias ejecutables. Tampoco pienso ya en encontrar blogopersonajes homólogos, más bien homologays, pues ya perdí toda esperanza.
Sólo pienso cada día en abrir esta ventana ¿virtual? y que me dé en la cara el aire fresco de vuestras historias, sentimientos, creatividad,... Sólo quiero esto y cada día lo tengo y pienso que esto es más grande de lo que torpemente puedo llegar a expresar .

sábado, octubre 3

Wond´ring aloud

Ian Anderson, alma de Jethro Tull, recuerda esta cancioncita que compuso cuando todavía tenía pelo haciendo una versión intimista aunque calcada del original. Tres violines, un cello, un piano, una guitarra y una voz madura, quizás no tan potente, pero conservando todos los matices, preguntándose en voz alta si los años nos tratarán bien...


Wond'ring aloud --
how we feel today.
Last night sipped the sunset --
my hands in her hair.
We are our own saviours
as we start both our hearts beating life
into each other.

Wond'ring aloud --
will the years treat us well.
As she floats in the kitchen,
I'm tasting the smell
of toast as the butter runs.
Then she comes, spilling crumbs on the bed
and I shake my head.
And it's only the giving
that makes you what you are.