Lleva observando cada movimiento, cada maleta, cada vaivén, con cara preocupada. Sabe que me voy, pero no sabe que volveré. Cómo me gustaría hacérselo saber...Eso, que volveré.
De turismo sanitario, y no precisamente gratuito. Y no precisamente para mí, que voy de cuidador. Casi una semana, interminable semana. Sin mi cielo, sin mi mar, sin mi Diógenes, sin mi Fender. Y conectado por Android o el iPad...creo que me volveré loco.