lunes, febrero 13

El gato y el viento

No sé qué puede llevar a alguien a creer. En dioses y demás, quiero decir. A algunos les pasa. A este que traigo hoy, creo que otra vez a este rincón, le pasó, no sé si vio a Alá o a quién, el caso es que se lió una bata beduina y se cambió de nombre. A mí me tenía enamorao del to, en lo físico y en lo musical hasta que le llegó la llamada divina y le perdiera la pista unos años. Ahora está mayorcete y se dedica a recaudar pasta para causas humanitarias tocando las canciones que compusiera antes de que Alá bajara a visitarle, momento a partir del cual las musas le abandonaron.
"Esta es una vieja canción, puede que la reconozcáis, y habla... del viaje", a mí particularmente me seduce más la versión canosa que la espídica. Se llevan 40 años.




jueves, febrero 9

The Beach Oldmen

Ya me a mí gustaría tener una profesión que me permitiera a los 70 años no ya poder, sino tener ganas de seguir currando. No me imagino a esa edad con ganas de seguir trabajando diez horas en turno de noche. Ni con fuerzas.