31 de marzo de 2010
Cerrado por ¿vacaciones?
30 de marzo de 2010
Pobre hombre
Quien pronunciaba la última frase del diálogo, lapidaria, cerraba la puerta tras de sí dejándole completamente solo en el rellano, en un silencio interrumpido brevemente por el brusco sonido del ascensor parando en otras plantas.
- Sólo eres un pobre hombre…
En la calle olía a primavera y, de lejos, se podía oír muy atenuada la música seudomilitar que acompaña a los pasos de misterio. Él se dirigió en dirección opuesta al gentío que buscaba la procesión dejando que el sonido de tambores y cornetas dejara paso a aquella última frase que se instalaba machaconamente en su cabeza. No entendía por qué le hacía tanto daño oír de otros lo que él sabía desde siempre, bueno de ‘otros’ no, de ‘otro’. Y lo peor de ser sólo un pobre hombre es pasar a ser sólo un pobre hombre…solo.
El bullicio y de nuevo el estruendo de una banda uniformada le sacó de sus pensamientos cuando el paso se paró frente a él para que una desgarrada voz cantara sus penas en la calle. Las lágrimas le resbalaron por la cara y no sabía bien si por la pena o por la emoción.