Quiero tener tu nuca y pegar mi ombligo en tu espalda.Tu cuerpo, la pared, y el mío, la ventosa.
Es lo que deseo cada vez que hundo mi cara en la almohada mientras espero impaciente tu descarga cálida.
Es lo que sueño cada vez que me acaricio solitario cuando has terminado de vestirte y desapareces por el pasillo.