Os leo cómo contáis, con desparpajo, cómo os petan el culo o cómo os rellenan la boca de polla. Tantas veces que ni podríais enumerar. Y lo contáis, además, con naturalidad, incluso con desdén a veces hacia el propietario de la polla en cuestión. Sí, os leo. A veces, hasta os releo. Y yo, educado, os comento en la misma línea. Con desparpajo, con naturalidad. Pues que sepáis que en realidad os odio mucho en ese momento, bastante vaya, y no quería pasar el año con este remordimiento dentro. Porque en el fondo os quiero mucho.
Que os sea leve 2013