8 de enero de 2011

La rosa

Mañana mismo tengo que hablar con mi supervisora, que esto de tantos días libres no es sano, que así no se puede empezar el año. Aunque lo mismo no es por eso, sino que es un castigo esgaesiano por mis antipremios de la 3ª edición y resulta que Theo lleva toda la razón en lo de "todo por la patilla, no". Probablemente no he debido de abusar del megavideo. O no, lo mismo la culpa es de Adrianos por meterme el gusanillo en el cuerpo con lo de Özpetek, que de una en una me he dado una ‘atragantá’ de filmes que me lo he ‘comío to’, la última con lágrimas incluidas en el lote. Is it just me?, no, no es retórica, es el título, y lo cierto es que no tiene nada de especial, o sea, una comedia romántica de manual con su mijita de enredo y sus 'comieron perdices' al final. Entonces ¿por qué esta llorera de invierno? Vaya usted a saber. Lo mismo son esos versos del final, The Rose, reanimando un viejo corazón, lo mismo soy un blandengue, lo cierto es que vaya casualidad, ayer escribiendo sobre flores fuera de temporada y hoy me salen con estas.

Menos mal que mañana me toca currar ya, que no hay como una buena sesión de realidad para matar cualquier brote -valga la redundancia- de ñoñería. Está decidido, mañana tengo que hablar con la súper.



7 de enero de 2011

Flores de enero

Florece este invierno en el suroeste, incluso se oyen grillos al anochecer. Son estos calores extranjeros que, ajenos al calendario, se han dejado caer por aquí cogiéndonos tan por sorpresa. Ni las flores ni los grillos saben de su efímera existencia, que tan ajenos están a todo, y yo, hoy he sabido que pronto te tendré tan cerca y por tanto tiempo que un calor parecido ha invadido mi pecho convirtiéndolo en prado florecido arrullado por los grillos. Pero, en cambio, yo sí sé que esta primavera de enero no desembocará en un esperado tórrido verano sino que, como este suroeste engañosamente florido, continuará con el frío húmedo y gris de este largo invierno que me hiela y nos separa.