jueves, enero 24

Cumplir

Ya no me hace tanta gracia aquel juego que teníamos a medias mi Chevy y yo sobre ir descumpliendo años a partir del innombrable medio siglo. Hay que echarle agallas al asunto: 54. Así de cruda es la realidad.
Lo bueno que tienen los cincuenti es que nunca volverán los cuarenti, etapa chunga, sí. Muy chunga. Años en los que le parece a uno que con ellos se van las últimas oportunidades de hacer grandes cosas, grandes cambios. Años tormentosos. Cada vez que mi Alforte cumple sus cuarenti me pregunto si le pasará algo parecido por su cabeza, que aunque esta esté mejor amueblada que la del autor de este engendroblog siempre dejamos alguna oportunidad a los bajones.
Ya tengo 54, más o menos como mi Diógenes, que ya cumplió los 7. Pero ya le veis a él, feliz, es lo que tiene ser un poco monger.
Esta cancioncilla que perpetré hace un año evoca un poco todo esto que impertinentemente os cuento en esta inevitable  y nosocomial noche de cumpleaños. 

There´s a time for the good in life
a time to kill the pain in life
dream about the sun you queen of rain.

lunes, enero 14

Silence is golden

Dorado. Magnético. Eléctrico. Visible.
Así es el silencio, tu silencio. Dorado.
En los pasillos. Tras sus esquinas.
Tu mirada llena de silencio.
Tu silencio, dorado. Como tu piel.