miércoles, agosto 31

Quince minutos

Ese fue el tiempo que me dejaron contemplar ambas obras, la de Leonardo y la de Miguel Ángel y sin embargo qué dulce fueron unos y qué amargos los otros.
El Cenacolo lo vimos 30 personas con cita previa, sentados, observando los detalles, comprobando todo lo que habíamos leído sobre él. En silencio. Fue espectacular. Aquí lo importante era la obra.
La Capilla Sixtina la vimos no sé cuántas personas, aquello parecía las cámaras de gas nazis, todos de pie menos unos cuantos listos que encontraron los escasos bancos de la sala y con un bullicio de fondo repetidamente entrecortado por las palmas de los vigilantes, que mandaban callar a gritos de silence, please, como vulgares matronas de prisiones. Fue decepcionante. Aquí lo importante era el dinero...vaticano.

sábado, agosto 13

viernes, agosto 12

jueves, agosto 11

miércoles, agosto 10

viernes, agosto 5

El poder de las sotanas

¿Qué ha cambiado en nuestros políticos para que se produzcan hechos como el de la foto? ¿Qué empeño en el 'limpiar ' las calles?¿Es que temen que el visitante blanco por fuera y negro por dentro no les dé su bendición si le estropean estéticamente sus saraos? Responderme estas preguntas me da tanta náusea... Pero bueno, saber que cuando el visitante llegue yo no estaré en España y que cuando vuelva, él ya no estará, me da un poco de paz.