martes, junio 29

Terapias

Prólogo

Me habían dado de alta y creía ser feliz. Tan ansioso estaba de comprobar que me habían liberado de aquella filia que tanta angustia me provocaba que no acertaba a elegir un lugar para ponerme a prueba, así que me dejé llevar por el primer impulso y me dirigí a la playa nudista. Caminé por la orilla y enseguida vi que un muchacho caminaba hacia mí. Me alegró comprobar que no sentía ninguna especial atracción por él, a pesar de poder reconocer la tremenda belleza que aquel cuerpo que se aproximaba y que se detenía frente a mí con un cigarrillo apagado entre los dedos.

Capítulo

Me pidió fuego, y lo tenía tan cerca que podía oler el salitre pegado en su piel y fue entonces cuando sentí una fuerte náusea que me hizo palidecer, tanto que me cogió del brazo para ayudarme pero al notar el contacto de su mano, vomité. Se ofreció a llevarme a casa, mientras rodeaba mi cintura con su brazo y colocaba el mío sobre sus hombros y, en ese instante, sentí una descarga en las sienes que me obligó a zafarme de él y salir corriendo antes de que me desplomase del dolor.

Epílogo

Sí, realmente estoy satisfecho porque ya no siento atracción por los hombres. Acabaron mis angustias para siempre y todo gracias a la terapia reconductual. Sería totalmente feliz si no fuera por estas náuseas y dolores de cabeza repentinos que me vienen dando, no sé por qué, últimamente.

jueves, junio 24

Tercera edad

Otra -una más- de mis lagunas musicales que tengo que ‘agradecer’ a mi periodo de biberones y AMPA es ésta que traigo hoy. Los descubrí -me los descubrieron- aquí en la blogosfera y yo, que ya dejé de cumplir cuarenta-y me alegra que las viejas glorias se reúnan y flipen en colores con cosas como ésta, pero lo que más me gusta es comprobar que puedan desoír sus egos para hacer algo en común.
Presuntamente la cancioncilla está compuesta por todos ellos pero el sello de Harrison se percibe desde la primera nota y sin la voz inigualable de Orbison la cosa no hubiera quedado tan especial. Del coro Lynne-Petty-Dylan me voy a callar.


...everybody´s got somebody to lean on...

martes, junio 22

Paranoias menores

Me sobran años, me faltan días
Me sobran deberes, me faltan poderes
Me sobran guardianes, me faltan pecados
Me sobran medios, me faltan ingenios

Siempre quise, nunca pude
Siempre deseé, nunca esperé
Siempre amó, nunca colmó
Siempre volé, nunca escapé
Siempre abarqué, nunca apreté

Sé por qué, pero no para qué
Sé quién, pero no por quién
Sé desde cuándo, pero no cuándo
Sé desde dónde, pero no adónde

Entretanto, todo se mueve
Entre tantos, solo me encuentro
Entré tanto y salí tanto de mí
Que, por tanto, casi nunca existí

viernes, junio 11

A quién no le pasa


Señores bloguespectadores, rogamos disculpen las molestias por esta interrupción producida por causas ajenas a nuestra voluntad. En cuanto nos sea posible reanudaremos la emisión. Gracias.

lunes, junio 7

Perdón por el inciso.


Ella es una chica extraordinaria
En un mundo corriente
Y no parece poder escapar

Él carece de coraje en su mente
Como un niño abandonado
Como una mascota abandonada en la lluvia

Ella está completamente sola otra vez
Secando las lágrimas de sus ojos
Hay días en los que él se siente morir
y ella se pone enferma de tanto llorar

Ella ve el reflejo de sí misma
Una imagen que quiere vender
A cualquiera que la quiera comprar

Él roba la imagen en su beso
Del Apocalipsis de su corazón
De aquella que llaman ‘Comosellame’

Ella está completamente sola otra vez
Secando las lágrimas de sus ojos
Hay días en los que él se siente morir
Hay días que no merece la pena intentarlo
Ahora que los dos se han encontrado
ella se pone enferma de tanto llorar

domingo, junio 6

RCP versus RIP

23.30. La sangre brotaba pulsante de sus muñecas derramándose sobre el móvil con el que había avisado al 061. La vista se le iba nublando y sólo procuraba concentrar su cada vez más escasa actividad mental en un único pensamiento: que fuera él quien acudiera a reanimarle. Había espiado sus cuadrantes de turnos la misma noche en que él decidió abandonarlo por aquel compañero de trabajo y escogió esa noche para hacerlo, la noche que hubiera sido su tercer aniversario.

23.37. Llegaron precipitadamente al solitario parque donde, en un apartado banco, se había derrumbado momentos antes debido a la hemorragia. Puede que no hubiera calculado bien los tiempos porque su plan de decirle 'te amo' a las puertas de la muerte, como último recurso para recuperarle, se estaba frustrando hasta tal punto que en lugar de tenerle entre sus brazos lo tenía encima golpeándole rítmicamente el pecho.

23.58. El joven médico no podía evitar derramar algunas lágrimas, las más amargas de su vida, mientras intentaba reanimar al moribundo que había sido su amante durante varios años. A su lado, insuflando por última vez el aire inútil en la cara pálida del joven, su compañero se rendía ante las inefectivas maniobras de reanimación sin llegar entender el significado de aquellas lágrimas.

miércoles, junio 2

Sísifo

Empieza la caída al vacío, la gravedad tira de mí y nada puedo hacer para evitarlo. Al final el vértigo ha podido conmigo y la culpa es sólo mía, por asomarme a mi propio abismo solo y sin protección.

En el fondo oscuro y pantanoso que me espera allá abajo aguardan mis fantasmas, mis miedos, que se ensañarán con mis vísceras esparcidas en la ciénaga tras estrellarme.

El tiempo sin luz será interminable y el trabajo de recomponerme agotador pero soy fuerte y resistiré, como las otras veces. Y eso es lo peor, saber que después de resucitar llegará el día en que me asomaré de nuevo a mi abismo para sentir el vértigo que me hará caer de nuevo al vacío.

martes, junio 1

Palabras diarias

Esta es la entrada aburrida del día más aburrido, un día más sin ti, a quien aún no conozco. Sin ti el despertar fue cansado, el desayuno desganado, el paseo con Diógenes anodino, el jardín interminable, la compra fastidiosa y la cocina empalagosa. El almuerzo resultó empachoso, las noticias decepcionantes, la siesta incómoda y la merienda tediosa. La tarde se hizo soporífera, el encuentro con Nówer inconsistente, la navegación por la red reiterativa y el porno contraproducente.

Pero lo peor, aún sin saber quién eres o quién serás –si es que serás alguna vez-, es que las palabras para contar cómo será esta noche, esta noche sin ti, aún no se han inventado.