jueves, abril 29

Galería de imposibles

Se sentó en el suelo, frente al mueble repleto de álbumes de fotos, de niño, de adolescente, de veinteañero, de treintañero,… todos llenos de ‘ocasiones especiales’. Le costó encontrar imágenes de ocasiones cotidianas, incluso cuando, ya sentado en el despacho, visionaba la ingente colección de ficheros .jpg, en la pantalla.

Con la retina saturada de instantes congelados echó de menos no tener prueba gráfica de ninguno de los momentos ‘irrelevantes’ que en su día no pudo o no supo -qué más da- inmortalizar. Pero quién podría pedirle una sonrisa mientras estudiaba frente a él, una pose mientras se cambiaba en el vestuario, una echada de brazos sobre sus hombros camino del instituto, del trabajo, mientras un desconocido les tirara una foto,…

Cómo deseó poder montar una galería de instantes imposibles. Cómo…, si ellos nunca sintieron nada por él, por su amor rendido, por su amor sin retorno.


martes, abril 27

Dieux du Stade

Ni bomberos, ni policias, ni curas. El premio a los calendarios de profesiones se lo lleva, o yo se lo doy, a los Dioses del Estadio, nombre que puede resultar exagerado antes de hojearlo pero que uno lo encuentra bastante ajustado a la realidad en cuanto que mira la primera página. Nunca creí que el rugby pudiera formar cuerpos así, pero realmente es más sobrecogedor el making of que el resultado. Y si no, pasen y vean.











sábado, abril 24

Los Iberos

En los momentos tristes del presente suelo refugiarme en los recuerdos aunque ésos sean también tristes, que en cualquier caso te evaden momentáneamente. Hoy me he puesto a cubierto del chubasco con música, de los 60, de cuando niño y aquellas ‘placas’ de 45 rpm. Esta vez han sido Los Iberos, que aunque suene algo troglodítico fueron un grupo muy moderno que hasta cantaban en inglés, fíjate. Yo los conocí con este ‘Liar, liar’ de The Castaways en una versión que supera bastante a la original para mi gusto y que tan sólo tengo que reprocharle los arreglos de viento que, aún estando bien, sobran, y el haber suprimido el solo de bajo de escasos pero fundamentales diez segundos en la mitad de la canción.

A Theo, que hay que ver el disgusto que m' ha dao.




Otro buen tema estropeado por los arreglos

martes, abril 20

Mirando al mar

Estaba sentado en la arena lejos de la orilla escuchando el rítmico ruido de las olas y le vino a la mente el recuerdo de un rostro, el de alguien que compartió un momento de su vida en aquella misma arena. Le sorprendió poder recordar aquella cara con detalle dado lo efímero de la relación, dos líneas convergentes que se tocan en un punto para alejarse una de la otra infinitamente. Así fue aquello, momentáneo e intenso, pero destinado a perdurar en el recuerdo quizás precisamente por eso o quizás porque sólo tenía diecinueve años y el otro casi le doblara la edad, como en la copla. Hoy la brisa le traía el sabor salado del salitre en los cuerpos produciéndole una extraña sensación.

Llamar sitio de cruising a aquella playa con dunas y pinares le resultaba algo exagerado, sobre todo porque en aquella época a follar con desconocidos en lugares conocidos no se le llamaba de ninguna manera especial.

domingo, abril 18

Córdoba

Encontré cada cosa en su sitio después de diez años y fue como viajar atrás en el tiempo. Aquel bar, aquella plaza, aquel hotel, aquellas callejas. Encontré las mismas gentes que ahora comían pipas de girasol por las calles esperando divertidas el paso de los nazarenos. El olor a azahar mezclado con el humillo del incienso hizo más tolerable el lento paso del gentío por las calles empedradas, más placentera la espera en el milenario patio de naranjos, el mismo patio testigo de oraciones prohibidas por los intolerantes el día anterior.

La ciudad, la misma que hace diez años, que hace mil años, me ha dado mucha paz, casi tanta como la que necesito, casi tanta como para olvidarme por unos días de mí mismo. Tanta paz como para desear volver a pisar sus calles a orillas del Guadalquivir, quizás con más canas. Ojalá con más canas.

miércoles, abril 14

El huérfano de la Reina

Inconfundible, como todo fósil. Pero éste más, con esa entrañable historia de guitarra do-it-yourself con ayuda paterna y esa particularísima y genial forma de tocarla y hacerla sonar. Eso, inconfundible, tanto como el imperdonable estilismo antediluviano de rizos tintados de negro. Señoras y señores, con ustedes, Brian May.


lunes, abril 5

Violins: another big cunt post

Tatojimmy lo sugirió a raíz del post que hice de bajistas y hoy, tirando de memoria histórica, y con bastante trabajo presenil, aquí os dejo unos cuantos violines rock y un bonus que no he podido resistir.


Robert Steinhardt (Kansas), el sinfónico.


Sharon Corr (The Corrs), el pop.


Jean Luc Ponty, el jazz, fussion, etc.


Anne-Sophie Mutter, el bonus ineludible.